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martes, 7 de junio de 2011

La Revuelta de los Malês - II


Como la mayoría de las revueltas esclavas urbanas, la revuelta de los males también fue denunciada a las autoridades vigentes y perdió la fuerza de su elemento sorpresa y desestructuro la táctica militar malê. Como reveló después el esclavo Pompeu, ellos empezaron porque “no quedaba otra”. Ya que las autoridades Baianas lograron, de manera sorprendente, una notable eficiencia en la organización de la represión de la revuelta. Es difícil saber que pasó realmente, fueron varios ataques en diferentes puntos de la ciudad, siendo la idea central hacer un levante en la ciudad y partir para el “Recóncavo Bahiano”.
En el camino de la revuelta intentaran tomar instalaciones gubernamentales como los cuarteles de “San Bentos y del Largo de la Lapa” además de la prisión municipal. Tenían pocas armas de fuego, y muchas armas blancas lo que aparentemente demuestra que estaban preparados para la lucha cuerpo a cuerpo, lo que es una característica de los rebeliones en masa.
Durante las investigaciones del caso fueron descubiertas 15 armas de fuego en la casa de un armero (el negro liberado Antonio Manuel do Bomcaminnho de 64 años) que no pudieron ser entregadas a tiempo para la rebelión.
Es difícil hacer un cálculo de la cantidad de esclavos que salieran a la calle a pelear, del lado rebelde fueron contabilizados 50 muertos de rebeldes en la noche del levante y 20 muertes como consecuencia de heridas ocurridas en el día de la lucha. No existe una contabilidad del número de heridos. Los esclavos lograron matar a 9 personas.
El resultado final lo vemos en esta tabla.



Fueron 201 condenas, incluso 4 penas de muerte.

lunes, 30 de mayo de 2011

Revuelta Esclava de los Malês


A principios del siglo XIX la capital bahiana contaba con una población, cuya mitad estaba conformada por esclavos y negros libertos, provenientes de diferentes etnias africanas como los nagôs, haussás, minas y jejês.

Entre esta variedad étnica, había una parte considerable de africanos que practicaban la religión musulmana y, en consecuencia, solían dominar la lectura y la escrita. Esta clase de esclavos eran denominados Malês, y habitualmente prestaban pequeños servicios, o se dedicaban a la administración de casas comerciales.
El origen del término malês es bastante controvertido, pero entre las distintas teorías, está la de Pierre Verger, que asocia el término Malês a otro. Que es Imale, y es la expresión yoruba para nombrar islam o musulmán. En Bahía cualquier persona de raza negra que adoptaba el islam era malê, e incluso Hausa y Malê eran considerados sinónimos.
La noche del Ramadán del año de 1250 de la Hégira, coincide con la madrugada de 24 para 25 de enero de 1835, fecha en que un grupo formado por cientos de esclavos y negros libertos musulmanes, inició una insurrección armada en las calles de Salvador. Esa fecha fue elegida, por ser una de las diez últimas noches del mes sagrado del ayuno islámico, entre las cuales también se encuentran Lailatul-Qadr, la Noche del Poder o la Noche de la Gloria, en la cual Allah reveló el Qurán a la humanidad, y corresponde también la fiesta católica de Nuestra Señora de la Guía.
Una de las particularidades de esta rebelión fue el uso del “abadá” en público, ya que los malês evitaban usar el abadá para no provocar la persecución policial,pero cuando estos negros invadieron las calles usando esas largas ropas blancas, fue la primera vez que la ciudad de Salvador vio desfilar los hijos de Alá vestidos de blanco.
En el Candomblé (religión de brasileña de origen africana) los hijos de Òrisalá (Oxalá en Bahía) reservan un lugar especial para los hijos de Alá, que son considerados hijos de los orixas blancos (funfus). Actualmente podemos ver la alfombra blanca de los hijos de Ghandy en los Carnavales de Bahía.
Hoy, todo es fiesta, pero los hijos de Oxalá saben cuánto costó ganar la batalla para poder desfilar de blanco por las calles de Bahía libremente, y más bailando ijexá.